Páginas vistas en total

España ................ ME GUSTA MI PAIS!!!.

TRADUCE ESTE BLOG A TU IDIOMA O LENGUAJE

viernes, 15 de noviembre de 2013

Más tintes de otoño.

 
 Ahí estaban las bicicletas, recostadas unas contra otras sobre los árboles de la plaza, esperando a sus dueños para otra salida conjunta y con la alternativa de salir por carretera también.



 Después de dos intentos y ligerísimas dudas que rumbo tomar, nos dirigimos a nuestro objetivo tras la sabia decisión  y conocimiento del terreno por nuestro experto, Alejandro Torreño.


 Los 18 componentes del Club Ciclista El Álamo, fuimos guiados por nuevos y bonitos caminos aún sin conocer.

 El viento de norte no demasiado frío, como siempre, "pegaba" de frente, hasta tomar un desvío por una boscosa vereda con un sinuoso recorrido siendo para la mayoría la primera vez que pasábamos por allí.
 Fue sin duda la zona más bonita e interesante ciclada, sumándose a los recorridos que realmente hacen afición a este deporte.


 Los continuos repechos suaves en esta zona entre Valmojado y Méntrida, iban calentando las piernas para afrontar las fuertes subidas de regreso.


 Antes se tenia que bajar por el camino denominado "Río de arena" este es un camino que en su totalidad, está ocupado por una fina y abundante arena haciendo casi imposible mantener el equilibrio sobre las dos ruedas y en ocasiones, la fuerte pendiente con cientos de badenes, desmonta a los ciclistas, dando un gracioso revolcón a quien le toca.

 Esta época del año, la humedad del otoño, mantiene bastante compactada esta arena y con un poco de destreza, se consigue llegar hasta el final, sin dar con los "huesos" en el blando manto.
 En la estación estival, se puede llegar a hundir la rueda hasta el mismo eje, siendo imposible continuar montado sobre la bicicleta.


 Siendo el recorrido una salida conjunta, se procura que sea lo más amena y festiva posible, evitando endurecer la marcha para que todos disfrutemos con lo que a nuestro paso acontece, dando ánimos a quien lo necesita entre otras cosas, en definitiva, disfrutar del paisaje y de nuestras bicis con estupenda compañía.


 Casi al final del recorrido se afronta una pronunciada y larga bajada en la que hay que extremar las precauciones, debido a los regueros y grandes pedruscos de este bacheado descenso, que, tras la vertiginosa velocidad e inercia alcanzada, hay que hacer un rápido giro a la derecha y cruzar el arenoso y acaudalado arroyo de Las Juntas, para seguir el camino hacia El Álamo.
 La experiencia de unos al llegar a ese punto, hizo que se parasen y cruzasen el arroyo con calma y seguridad.


 Un integrante del grupo (que ahora no mencionaré) con gran valentía y decisión, aprovechando la velocidad del descenso anterior, intentó cruzar el arroyo de Las Juntas, pero el infortunio hizo que las ruedas quedasen atrapadas en la profundidad del cauce, frenando en seco la bicicleta, desplazando en parábola y hacia adelante al ciclista, para a continuación refugiarse en las cristalinas y frías aguas del temido arroyo. El silencio se adueñó por unos instantes al ver la espectacularidad de la caída, con la lógica preocupación de dicha escena, pero la buena forma física y el saber caer sobre cualquier superficie de nuestro intrépido Javi Gozalo, arrancó tibias y relajadas risas cuando se confirmó que todo fue eso, espectáculo, sin ninguna consecuencia dolorosa, tan solo una calada integral.


 El resto de kilómetros se  rodaron con el grupo compactado y llegamos entre los sonidos de disparos por la caza hasta el final de etapa, dando por concluidas las salidas oficiales conjuntas de este año.

 La consabida reposición de sales y líquidos, se hizo un día más al abrigo de la carpa de nuestro patrocinador El As de Copas.